
Yacer en medio de una laguna nocturna de agua concava en perfecto estado de fuga con toda tu libertad a cuestas, como si Dios hablara desde nuestro silencio ritmico con el cascaron vacio de nuestro corazon como una corva de carnero muerta de mil colores y lazos, sueltos en un mar de nubes y eter detenido en humedo, como si fuera yo tu techo de frescos e historias, o mas bien un alarido que arranca la vida a una cereza que pende quieta en su perfecto rojo de etiqueta y mermelada....





